En marzo del 2021, la autoconstrucción impulsaba el crecimiento del consumo de cemento por seis meses consecutivos en plena pandemia y, hasta inicios del 2023, fue clave para los grandes proveedores de materiales y la expansión de las ferreterías. Por su carácter tradicional, estos comercios abastecen principalmente a dicho segmento de la construcción. Sin embargo, esta actividad ahora se desacelera y pasa factura a dichos negocios.
Así, según el análisis y monitoreo de la situación del canal de ferretería y depósitos para el sector construcción de Total Market Solutions (TMS), el número de estos establecimientos aumentó en 8% a 9,724 en el Perú urbano del 2017 al 2022.
“La tendencia sigue, pero en la pandemia pasó algo interesante. Estábamos encerrados y se dieron bonos y el retiro de AFP. La mayoría hizo mejoras en casa y estos negocios se expandieron”, comentó Solón King, presidente ejecutivo de TMS.
En particular, esos comercios crecieron más en la zona “Lima playas” (162%) e Ica (58%) por la demanda de materiales para la industria (en Lima Sur) y la migración ante la opción del teletrabajo. En ese contexto, también se especializaron con formatos de centros de pinturas y de artículos eléctricos.
A partir de la evolución de las ferreterías y depósitos de Lima, sus ingresos —considerando las categorías de cemento, fierros y pinturas— subieron en 12% a S/ 3,399 millones el 2022 frente al 2021. No obstante, las ventas en el primer cuatrimestre del 2023 bajaron en 2.7% y la contracción se aceleraría.

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